¿Qué Quieres Decir Con “Hacer Arte”? 

Haciendo Arte de la Vida

Para cuando Cortéz llegó a México, nuestros antepasados, los mexicas, conocidos como aztecas, ya eran guardianes de una tradición tolteca muy viva, asimilada desde tiempos anteriores, en la historia y evolución de la Ciudad de México, La Gran Tenochtitlan.  Esta forma de vida dinámica forma un componente crítico del tesoro mítico que el conquistador Cortéz nunca encontró. Dentro del tesoro, dentro de esta forma de vida, está la supervivencia de nuestro pueblo.

La vida tolteca, en filosofía y práctica, tiene una característica definitoria.  No importa lo que uno haga – dirigir ejércitos o lavar platos – uno lo hace con arte, delicadeza, elegancia y precisión – arte, artístico, con arte.  Uno puede ver esta característica en el conserje que encuentra destellos y satisfacción en su trabajo, o en el empresario que trae éxitos a millones, o por supuesto, en la última canción de su banda favorita. El arte hace que el mundo gire.

“Hazlo artísticamente” describe esta creencia, pero la filosofía real es más como “Sé el acto, sé el arte”.  Este conocimiento sienta las bases de nuestra supervivencia cultural y física, porque un trabajo a nivel artístico, en todas sus muchas formas, hace verdadero cambio, curación y evolución.

Nos tomamos un momento para saludar a los Antepasados por proporcionar esta forma de vida. No importa a lo que enfrentemos, como todos los humanos enfrentamos la adversidad, nos dieron una manera de abordarla con ARTE. Para aquellos de nosotros que sabemos que el arte es divino, ¿qué mejor manera de abordar las luchas de la vida?

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One Must Experience What One Creates

Yessiree! Amen! That’s a Fact!

This statement of natural law enjoys worldwide agreement. All the great cultures, religions and organizations have plenty of material around the idea of responsibility – taking it, having it and giving it. From law and order to karma, to the law of attraction and choice theory, from the Golden Rule to Justice for All, everybody knows it. One must experience what one creates.

Each of us enforces that law, or does it enforce us? It certainly seems like much more than a few words written down somewhere. It seems like a law that emanates throughout the planet, like a giant programmed energy laid over us. No matter what we do, that programmed energy will process the energy of our deeds as that program dictates: to experience what one creates.

I don’t know about you, but that sobers me up a bit. It means the energy I expend will return as something I created. Makes me think of my last screw-up, wonder how that comes back.

Again: the energy I expend will return as something I’ve created. Is that another way to say that our energy judges itself? Should we be listening?

If you’re trying to make art of your life like a toltec, choices take on a new significance, don’t they?

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Uno Experimentará Lo Que Uno Crea

Sí, Señor! ¡Amén! ¡Es Un Hecho!

Esta declaración de una ley natural goza de acuerdo mundial. Todas las grandes culturas, religiones y organizaciones tienen mucho material acerca al tema de la responsabilidad: tomarla, tenerla y darla. Desde la ley y el orden hasta el karma, la ley de la atracción y la teoría de la elección, desde la Regla de Oro hasta la Justicia para todos, todo mundo lo sabe.  Uno si va a experimentar lo que uno crea.

Cada uno de nosotros hace cumplir esa ley, ¿o la ley nos hace cumplirla? Ciertamente parece mucho más que unas pocas palabras escritas en un papel. Parece una ley que emana en todo el planeta, como una energía programada, gigante, colocada sobre nosotros. No importa lo que hagamos, esa energía programada procesará la energía de nuestras obras como dicta ese programa: vamos a experimentar lo que creamos.

No sé ustedes, pero eso me preocupa un poco. Significa que la energía que pongo volverá como algo que creé.  Me hace pensar de la última estupidez que hice, a ver como regresa eso.

Una vez más, vale la pena: la energía que pongo volverá como algo que he creado. ¿O sea, nuestra energía se juzga a sí misma? ¿Debes escucharla?

Si estás tratando de hacer arte de tu vida como un tolteca, las elecciones adquieren un nuevo significado, ¿no es así?

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THE FIRST ACT OF POWER, or

THE REPETITION IS THE POWER

Before we committed to follow the path of knowledge we’d had several teachings, lessons, and validating events to draw from, but we really didn’t know where to begin. We had three teachers of healing and sorcery willing to initiate us at the time, but they needed to hear I’d made the decision.

When I did make that commitment, all three teachers, began telling me about my first act of power. Each teacher had different suggestions, of course, and I went after my needs, but the common idea from all three is that the first act had to include a declaration. What these teachers described sounded like a motto, then a chant, then for a while it was a magical rope. They even called it a vehicle. I had no idea what they wanted me to do.  

After lots of trial and error, I finally hit on a verse honoring ancestors and the four directions, stating in three languages my intentions to walk the path of knowledge. Each line could be recited aloud, which took total about 30 seconds, but each line could turn into a separate activity around the subject of that line, also.  For instance, if I paused on the line about the Four Winds, I could expand time and feeling, by specifying each direction and what I wanted from it. I could salute the Four Winds, dance them, sing to them, whatever. After a while I found symbols and movements that went with the themes of each line.

I grew to enjoy it, in all the ways I delivered that declaration, and it took about six months for me to start seeing the results that I’ll explain below. I did it every day, for about seven years, to make the power of its words permanent. 

Some days I did it in a lousy mood, upset I had to do it all. It took maybe a minute to rattle it off those days. It actually took longer for me to ask myself, “What did I get myself into? Why me?” Then on other days, I said, “How do I get more of this? I must do it more often,” days when I’d had a vision, or found myself truly at peace in the midst of the chaos that was the struggle of the moment.

Performing my first act of power, consistently, granted me protection. I still don’t know exactly how I got out of certain troubles I created for myself, spiritually, psychically, physically even. But I was protected more than once in a number of ways, and we learned a lot, as you may imagine, about the arts of protection.

Performing my first act of power consistently, provided guidance. Early on I didn’t know where I could join in a bonafide sweat lodge – it’s not something you just go out and purchase; it requires ancestors, elders and leaders. It took six months, but all of a sudden, during an intense time of life, the perfect sweat lodge came to me – one of those milestones in life when can one say, “The rest is history.”

This discovery, and others like it, happened with many topics of learning. The declaration, I believe, brought me the teachers I needed as I needed them. It was like a magnet for crystals, feathers, herbs, and so forth, as I needed them, as well.

Performing my first act of power consistently provided courage. I started out saying it provided confidence, but confidence is fickle, it can be over or under confidence. Courage on the other hand, is always enough. The Repetition is the power. Courage.

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El Primer Acto De Poder o

La Repetición Es El Poder

Antes de comprometernos a seguir el camino del conocimiento, habíamos tenido varias enseñanzas, lecciones y eventos de validación de los que extraer los detalles de nuestro camino, pero realmente no sabíamos por dónde empezar. Teníamos tres maestros de sanación y hechicería dispuestos a iniciarnos en ese momento, pero necesitaban saber que yo estaba comprometido.

Cuando hice ese compromiso, los tres maestros comenzaron a contarme sobre mi primer acto de poder. Cada maestro tenía diferentes sugerencias, por supuesto, y yo fui tras mis necesidades, pero la idea común de los tres era que el primer acto tenía que incluir una declaración.  Lo que estos maestros describieron sonaba como un lema, luego parecía canto, luego, por un tiempo, fue una cuerda mágica. Incluso lo llamaron un vehículo. No tenía idea de lo que querían de mi.

Después de muchas pruebas y errores, finalmente encontré un versículo que honra a los antepasados y los cuatro rumbos, declarando en tres idiomas mis intenciones de caminar por el camino del conocimiento. Cada línea podía ser recitada en voz alta, lo que tomaba total unos 30 segundos, pero cada línea también podía convertirse en una actividad separada, alrededor del tema de esa línea.  Por ejemplo, si me detenía en la línea sobre los Cuatro Rumbos, podría expandir el tiempo y la sensación, especificando cada dirección y lo que quería de ella. Podía saludar a los Cuatro Rumbos, bailarlos, cantarlos, lo que fuera. Después de un tiempo encontré símbolos y movimientos que iban con los temas de cada línea.

Llegué a disfrutarlo, todas las formas en que entregué esa declaración, y me tomó unos seis meses comenzar a ver los resultados que explicaré a continuación. Lo hice todos los días, durante unos siete años, para hacer permanente el poder de sus palabras. 

Algunos días lo hice de mal humor, molesto por tener que hacerlo. Tomó tal vez un minuto realizarlo en esos días. De hecho, me tomó más tiempo preguntarme yo mismo: “¿En qué me metí? ¿Por qué yo?”

Luego, en otros días, dije: “¿Cómo consigo más de esto? Debo hacerlo más a menudo”, días en los que había recibido una visión, o que me encontraba verdaderamente en paz en medio del caos que era la lucha del momento.

Realizar mi primer acto de poder, consistentemente, me otorgó protección. Todavía no sé exactamente cómo salí de ciertos problemas que creé para mí, espiritualmente, psíquicamente, físicamente incluso, pero fui protegido más de una vez de varias maneras. Aprendimos mucho, como se pueden imaginar, sobre las artes de la protección.

Realizar mi primer acto de poder de manera consistente, me proporcionó orientación. Al principio no sabía dónde podía unirme a un temazcal (casa de sudor) establecido; como no es algo que simplemente salgas y compres, requiere antepasados, ancianos y líderes. Me tomó seis meses, pero de repente, durante un momento intenso de la vida, la cabaña de sudor perfecta, temazcal, vino a mí.

Este descubrimiento, y otros similares, sucedieron con muchos temas de aprendizaje. La declaración me trajo los maestros que necesitaba cuando los necesitaba. La declaración fue como un imán para los cristales, las plumas, hierbas, etc., cuando y como los necesitaba, también.

Realizar mi primer acto de poder constantemente me proporcionó valor. Comencé diciendo que proporcionaba confianza, pero la confianza es voluble, puede estar por encima o por debajo la confianza. El valor, por otro lado, siempre es suficiente. La repetición es el poder. Valor.

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Don’t Know What To Do? Or

Sing A Song, Baby, Now

Most spiritual traditions feature music and song in some form or fashion. In some spiritual systems, especially among indigenous peoples, song, singing and sound are sacred, the very essence of life. I knew this. I lived it as an Aztec dancer and as a participant in the Native American Church; singing is a constant in any ceremony.

But I really didn’t know singing’s true potential.

There was an elder woman that we helped to heal. We were celebrating her wellness with 10 brothers and sisters that hadn’t been together for years – a unity celebration of wellness, one could say.

At the end of the ceremony, at the moment of the final blessing, the good lady’s eyes went white as they vibrated larger and larger; her mouth snarled in twisted shapes, sputtering curses and groans. Half the people there were non-believers, who had come only for Mom, fretting and chattering. The believers were looking at me, shocked. Luckily, one of lady’s daughters was a doctor and a believer, and attended to her that way.

And I, the shaken Curandero, could not, in any way, show the newly arrived evil that I was shitting in my pants. I had no idea what to do about this situation. So, I acted like I knew what I was doing and started singing a song from our dance tradition, over and over: rattling a slow, solid beat with my voice full of all the sincerity I could muster.

Soon after, as I continued to sing, I felt a true calm and saw the clamor of the people around me also settle. I was able to attend to the good lady a few moments before the ambulance took her. I had to let the chamuco, the demon, who took her, know that we’ll see him soon. However, the story of how we freed that lady from the chamuco must wait for another time.

After that moment when the singing changed the entire dynamic of what could have been a disaster, song became a staple of our practice. When I sang, or rattled or drummed, I knew I wasn’t missing anything with my patient. What I couldn’t see got seen by the music.

When I had no idea what to do, the sound of a song in supplication, or in command, filled in the blanks, supplied the power and performed the healing!

I say and do things when I sing, that I can’t even imagine accomplishing without the song and sound. When I sing, it’s like the best of me, the true self, perhaps, comes through where regular old me won’t dare to go.  I have a relative who sang her way out of drug addiction, but that’s also a story for another day. Start singing and making sound if you want to

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¿No Sabes Qué Hacer? O

Canta Una Canción, Mi Amor, Pero Ya!

La mayoría de las tradiciones espirituales presentan música y canciones de alguna forma o manera. En algunos sistemas espirituales, especialmente entre los pueblos indígenas, el canto, y el sonido son sagrados, la esencia misma de la vida. Yo lo sabía. Lo viví como danzante azteca y como participante en la Iglesia Nativa Americana; el canto es una constante en cualquier ceremonia.

Pero realmente no conocía el verdadero potencial del canto.

Había una mujer mayor a la que ayudamos a sanar. Estábamos celebrando su bienestar con 10 hermanos y hermanas que no habían estado juntos durante años, o sea, una celebración de unidad y bienestar, se podría decir.

Al final de la ceremonia, en el momento de la bendición final, los ojos de la buena dama se pusieron blancos mientras vibraban cada vez más grandes; su boca gruñó en formas retorcidas, palabras groseras con gemidos. La mitad de las personas allí eran no creyentes, que habían venido solo por su mamá, preocupándose y charlando. Los creyentes me miraban, conmocionados. Afortunadamente, una de las hijas de la señora era doctora y creyente y le ayudó con esa medicina.

Y yo, el curandero conmocionado, no podía, de ninguna manera, mostrar al mal recién llegado, que estaba cagándome los pantalones. No tenía idea de qué hacer en esta situación. Entonces, actué como si supiera lo que estaba haciendo y comencé a cantar una canción de nuestra tradición de danza, una y otra vez: traqueteando un ritmo lento y sólido, con mi voz llena de toda la sinceridad que podía reunir.

Poco después, mientras continuaba cantando, sentí una verdadera calma y vi que el clamor de las personas a mi alrededor también se asentaba. Pude atender a la buena señora unos momentos antes de que la ambulancia se la llevara. Tuve que dejarle saber al chamuco, el demonio, que se la llevó, que lo veremos pronto. Sin embargo, la historia de cómo liberamos a esa señora del chamuco debe esperar a otro momento.

Después de ese momento, en que el canto cambió toda la dinámica de lo que podría haber sido un desastre, la canción se convirtió en un elemento básico de nuestra práctica. Cuando cantaba, o sacudía o tocaba la batería, sabía que no me faltaba nada a lo del bien de mi paciente. Lo que yo no podía ver fue visto por la música.

Cuando no tenía idea de qué hacer, el sonido de una canción en súplica, o un canto al mando, llenaba los espacios en blanco, suministraba el poder y realizaba la curación.

Digo y hago cosas cuando canto, que ni siquiera puedo imaginar lograr sin la canción y el sonido. Cuando canto, es como que lo mejor de mí, el verdadero yo, tal vez, viene a donde el viejo yo, el normal, no se atrevería a ir.  Tengo una pariente que cantó y salió de la adicción a las drogas, pero esa también es una historia para otro día. Empieza a cantar y a hacer sonido si quieres

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Is Magic and Prayer for Real? or

What Did You Say About Science?

Magic and prayer work because they are born of science, a science we may not comprehend, but when we pray with passion and accuracy, when we perform passes, smudges, ritual and ceremony, when we visualize healing and send it…When we do, we know that we know the “science” we apply will soothe, relieve, heal, change, shift, spark, inform, open, close, cleanse, chop, grind, something on the path to healing that individual.

Since we know that we know, and since we intend it for good, as in making the person better, we fully expect positive movement in the direction of healing.

For human beings to believe we are the last word on consciousness is both arrogant and ludicrous. To assume that one’s mind, soul and heart cannot heal self or another without our human medical community facilitating it is simply a limitation of human potential. There are layers upon layers of sciences out there! Humans prove it all the time.  

The sciences we speak of exist at higher cognitive levels, a bit out of our reach, perhaps, but long accessible to human beings. Maybe we’re communicating with higher intelligence? Think of it as stretching our awareness toward divinity and sovereignty.

Perform the magic and pray hard, march forward and

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¿Son Reales La Magia y La Oración? o

¿Qué Dijiste Acerca La Ciencia?

La magia y la oración funcionan porque nacen de la ciencia, una ciencia que tal vez no comprendamos, pero cuando oramos con pasión y precisión, cuando realizamos pases, manchas, rituales y ceremonias, cuando visualizamos la curación y la enviamos… Cuando lo hacemos, sabemos que sabemos que la “ciencia” que aplicamos calmará, aliviará, sanará, cambiará, encenderá, informará, abrirá, cerrará, limpiará, cortará, molerá, algo hará en el camino hacia la curación de ese individuo.

Dado que sabemos que sabemos, y ya que lo pretendemos para el bien, como para mejorar a una persona, esperamos plenamente un movimiento positivo en el camino a la curación.

Que los seres humanos crean que somos la última palabra sobre la conciencia es arrogante y ridículo. Asumir que la mente, el alma y el corazón de un humano no pueden curarse a sí mismos u a otros sin que nuestra comunidad médica humana lo facilite es simplemente una limitación del potencial humano. ¡Hay capas sobre capas de ciencias por ahí! Los humanos lo demuestran todo el tiempo. 

Las ciencias de las que hablamos existen en niveles cognitivos más altos, un poco fuera de nuestro alcance, tal vez, pero accesibles desde hace mucho tiempo para los seres humanos. ¿Tal vez nos estamos comunicando con inteligencia superior? Piense en ello como el estrechar de nuestra conciencia hacia la divinidad y la soberanía.

Realiza la magia y reza con fuerza, marcha hacia adelante y

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What’s It Take to Make Art? Or

What Special Feeling?    

It takes a decision acted upon, nothing more.

But wait! What about the talent, teachers and tools? Critics and arts afficionados? Don’t they have something to say about what “art” actually is, what it takes to make?

Well yes, they matter to some extent of course, but for me and you, the only thing that matters is the decision that we act upon.

Inspiration matters, too, no doubt, but inspiration comes by acting upon the decision. Something must have already inspired you this far already; now you act, or you don’t.

What humans call art is a special category that cuts across all human experience; one might say it’s a consensus that art is, or certainly can be, divine. Touching the divine while living out our destiny doesn’t sound too bad. Things go better with a little divinity mixed in.  

Maybe you already know that special feeling that comes while you’re producing, creating, thinking, ideating over an art project. If we can go to that good feeling place over and over, good things happen around us, in our routine days and in our routine life. I don’t know about you, but it seems worth the effort, be they failed or successful.

Art has a place in every major religion, it has a place in the street graffiti, and it even has a place with plumbers and mechanics, crafts-people and beggars. It is one of the highest compliments humans give other humans, “That’s a work of art!”

Need I say more? Now go out and

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