Making Altar Art

Leaning Into The Practice

When the Reyes Católicos, the “Catholic Royals,” unleashed the full weight of the Spanish religious and military machine upon the Americas they encountered the word…

tlamatinime

And the conqueror’s lies grew quickly around it.

“It’s heretical and it’s witchcraft,” they said, immediately condemning those with the title, and assuring our people would become the newest victims of the Holy Inquisition.

To be tlamatinime means you make art of your life, in whatever role or circumstance you find yourself, you make art of it. Some of the practitioners were generals, some were artists, some plumbers, healers and bakers – the tlamatinime, the toltec artists, held all possible occupations and duties; and all of them practiced their life as art.

The spirit and power of the tlamatinime never dimmed, in spite of the conquest. Their struggle demanded the ultimate price and while genocide is not quite over, it’s strengthened the way of art over all. The spirit and the practice are alive and well.

Defining the word “art” is like defining “love”. It gets millions of answers, none of which cover the total meaning of the word. The motivational author, Seth Godin, offers a useful definition.

Art is the work we do where there is no right answer – and yet the journey is worth the effort. We might make art with a keyboard, with a paint brush, or with our actions. Mostly we do it because we lean into a practice, trusting we have a shot to make a difference.

We emphasize practice because it is practice that makes the art real. To be tlamatinime, to make an art of one’s life, one must act upon it, consistently.

The essence of the word spilled into our lives before we could pronounce it. We knew it, heard it, sought it, without knowing what it was.

We put the art into creating and operating an altar – a place where the spirits move about, where people find answers and healing, and where, sometimes, Deity visits. We have been large and small, colorful and plain, intricate and simple. Everything we put on the altar gives us something back. Candles, feathers, stones, statues, snake skins, skulls, crosses, Saints, Buddhas and of course, our best words and our best songs.

Of course, society, government, public opinion and so forth, have other ideas of what an “altar” should be, and what art should be. We decided we too had the right, being human, sons of creation, to base our altar in/on our experience and on how we choose to make art of it. Experience determines our evolution. How can we not follow its guidance?

When we didn’t know what to do, or lacked the power to do it, we, as Mr. Godin says above, “leaned into our practice,” the practice of tlamatinime – making art of one’s life.

MAKE ART

Hacer Arte Del Altar

Apoyarse En La Práctica

Cuando los Reyes Católicos desataron todo el peso de la maquinaria religiosa y militar española sobre las Américas, se encontraron con la palabra:

tlamatinime

Las mentiras de los conquistadores crecieron rápidamente a su alrededor.

 “Es herético y es brujería”, dijeron, condenando inmediatamente a los nuestros con el título tlamatinime, asegurando que nuestro pueblo se convertiría en las víctimas más nuevas de la Santa Inquisición.

Ser tlamatinime significa que haces arte de tu vida, en cualquier papel o circunstancia en la que te encuentres, haces arte.  Algunos de los practicantes eran generales, otros eran artistas, algunos plomeros, curanderos y panaderos: los tlamatinime, los artistas toltecas, tenían todas las ocupaciones y los deberes posibles; y todos ellos practicaban su vida como un arte, como un tolteca.

El espíritu y el poder de los tlamatinime nunca se atenuaron, a pesar de la conquista. Su lucha exigió el precio final y, aunque el genocidio no ha terminado del todo, ha fortalecido el camino del arte en general. El espíritu y la práctica están vivos y fuertes.

Definir la palabra “arte” es como definir “amor”. Salen millones de respuestas, ninguna de las cuales cubre el significado total de la palabra. El autor motivacional, Seth Godin, ofrece una definición útil.

El arte es el trabajo que hacemos donde no hay una respuesta correcta, y sin embargo, el viaje vale la pena el esfuerzo. Podemos hacer arte con un teclado, con un pincel o con nuestras acciones. Principalmente lo hacemos porque nos apoyamos en una práctica, confiando en que tenemos una oportunidad de marcar la diferencia. ” Enfatizamos la práctica porque es la práctica que realiza el arte. Para ser tlamatinime, para hacer un arte de la vida, uno debe actuar sobre ello, consistentemente.

La esencia de la palabra tlamatinime se derramó en nuestras vidas antes de que pudiéramos pronunciarla. Lo sabíamos, lo oíamos, lo buscábamos, sin saber de qué se trataba.

Metemos arte en el crear y operar un altar, haciendo un lugar donde los espíritus se mueven, donde las personas encuentran respuestas y curación, y donde, a veces, la Deidad nos visita. Fuimos grandes y pequeños, coloridos y sencillos, intrincados y simples. Todo lo que pusimos en el altar nos devolvió algo. Velas, plumas, piedras, estatuas, pieles de serpiente, calaveras, cruces, santos, budas y por supuesto, nuestras mejores palabras y nuestras mejores canciones.

Por supuesto, la sociedad, el gobierno y la opinión pública tienen otras ideas de lo que debe ser un “altar” y lo que debe ser el arte. Decidimos que nosotros también teníamos el derecho, siendo humanos, hijos de la creación, de basar nuestro altar sobre nuestra experiencia y en cómo elegimos hacer arte de ella.  La experiencia determina nuestra evolución. ¿Cómo no seguir su guía?

Cuando no sabíamos qué hacer, o carecíamos del poder para hacerlo, nosotros, como dice el Sr. Godin anteriormente, “nos apoyamos en una práctica”, la práctica de tlamatinime: hacer arte de la vida.

HACER ARTE

What Do You Mean By “Make Art?” 

Making Art of Life

By the time Cortez came to Mexico, our ancestors, the Mexica – more commonly known as Aztecs – were already keepers of a living Toltec tradition, assimilated from earlier times, in the history and evolution of Mexico City, aka Tenochtitlan. This dynamic way of life forms a critical component of the mythical treasure the conqueror Cortez never found. Within the treasure, within this way of life, is the survival of our people.

The Toltec way of life, in philosophy and practice, has one defining characteristic. No matter what one does – lead armies or wash dishes – one does it with art, finesse, elegance and precision – art, artistic, con arte. One can see this characteristic in the janitor who finds flare and satisfaction in his work, in the entrepreneur who brings successes to millions, and of course, in the new song by your favorite band. Art makes the world turn.

“Do it artistically” describes this belief, but the actual philosophy is more like “Be the act, be the art.”  This knowledge lays the foundation of our cultural and physical survival, because art level work, in all its many forms, makes true change, healing and evolution.

We take a moment to salute the Ancestors for providing this way of life. No matter what we face, as all humans face adversity, they gave us a way to approach it with ART. For those of us who know that art is divine, what better way to approach the struggles of life?

MAKE ART

¿Qué Quieres Decir Con “Hacer Arte”? 

Haciendo Arte de la Vida

Para cuando Cortéz llegó a México, nuestros antepasados, los mexicas, conocidos como aztecas, ya eran guardianes de una tradición tolteca muy viva, asimilada desde tiempos anteriores, en la historia y evolución de la Ciudad de México, La Gran Tenochtitlan.  Esta forma de vida dinámica forma un componente crítico del tesoro mítico que el conquistador Cortéz nunca encontró. Dentro del tesoro, dentro de esta forma de vida, está la supervivencia de nuestro pueblo.

La vida tolteca, en filosofía y práctica, tiene una característica definitoria.  No importa lo que uno haga – dirigir ejércitos o lavar platos – uno lo hace con arte, delicadeza, elegancia y precisión – arte, artístico, con arte.  Uno puede ver esta característica en el conserje que encuentra destellos y satisfacción en su trabajo, o en el empresario que trae éxitos a millones, o por supuesto, en la última canción de su banda favorita. El arte hace que el mundo gire.

“Hazlo artísticamente” describe esta creencia, pero la filosofía real es más como “Sé el acto, sé el arte”.  Este conocimiento sienta las bases de nuestra supervivencia cultural y física, porque un trabajo a nivel artístico, en todas sus muchas formas, hace verdadero cambio, curación y evolución.

Nos tomamos un momento para saludar a los Antepasados por proporcionar esta forma de vida. No importa a lo que enfrentemos, como todos los humanos enfrentamos la adversidad, nos dieron una manera de abordarla con ARTE. Para aquellos de nosotros que sabemos que el arte es divino, ¿qué mejor manera de abordar las luchas de la vida?

HACER ARTE